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Cuidado de los pies en primavera

By 20 marzo, 2025No Comments

El Consejo General de Colegios Oficiales de Podólogos recomienda prestar una especial atención a los pies con la llegada de la primavera

La presidenta de la organización podológica colegial, Elena Carrascosa, expresa su preocupación por el abuso de los esmaltes en las uñas

Con la llegada, hoy, 20 de marzo, de la primavera, el Consejo General de Colegios Oficiales de Podólogos de España hace un llamamiento a la población a prestar una especial atención al cuidado de los pies tras los meses de invierno. El cambio de calzado, de botas y zapatos cerrados a sandalias y calzado abierto, requiere una transición cuidadosa para evitar molestias y patologías.

El pie, un protagonista olvidado

Durante el invierno, los pies suelen permanecer ocultos y protegidos, pero con la subida de temperaturas, es habitual liberarlos. «Es fundamental recordar que los pies son la base de nuestro bienestar», afirma Elena Carrascosa, presidenta del Consejo General de Colegios Oficiales de Podólogos (CGCOP).

Transición al calzado abierto: un paso delicado

El cambio brusco de calzado puede provocar rozaduras, ampollas y otras molestias. Se recomienda realizar una transición gradual, alternando el calzado cerrado con opciones más abiertas durante los primeros días. Además, es importante elegir un calzado adecuado, que sujete bien el pie y permita su transpiración.

Cuidado de las uñas

La primavera es la época en la que se comienza a enseñar los dedos de los pies y es habitual querer mostrar unas uñas cuidadas y coloridas. Los podólogos recomiendan realizar una visita al profesional de la podología para preparar las uñas, y especialmente si se tiene intención de aplicar esmaltes permanentes o semipermanentes, algo que no recomiendan o, al menos, no abusar de los mismos.

El uso excesivo de estos esmaltes puede provocar:

  1. Debilitamiento de la uña: los esmaltes permanentes y semipermanentes requieren el uso de productos químicos agresivos y limados que pueden hacer que la uña se vuelva más frágil y quebradiza.
  2. Riesgo de infecciones: si la uña está debilitada o no se retira correctamente el esmalte, se pueden generar pequeñas fisuras, donde hongos y bacterias pueden proliferar y causar infecciones.
  3. Alergias o reacciones adversas: algunos esmaltes contienen ingredientes como formaldehído o tolueno, que pueden causar alergias, irritaciones o reacciones adversas en la piel y las uñas.
  4. Dificultad para detectar problemas: el color del esmalte puede ocultar señales de hongos, traumatismos o cambios en la uña que podrían anunciar problemas de salud más graves.

La presidenta del Consejo General de Colegios de Podólogos ha expresado su preocupación por el uso excesivo de esmaltes permanentes o semipermanentes en las uñas de los pies. Según Elena Carrascosa, estos productos pueden provocar numerosos problemas, que incluyen la pérdida de las uñas, debido a que generan una oclusión total que favorece la aparición de infecciones por bacterias u hongos, lo que puede ablandar y despegar la uña.

Además, Carrascosa señala que, aunque los profesionales de la podología no se oponen a los esmaltados esporádicos, es importante dejar descansar las uñas y no mantenerlas siempre pintadas. Por lo tanto, se recomienda moderar el uso de estos esmaltes y permitir períodos de descanso para mantener la salud de las uñas.

Posibles patologías

Tras el invierno, es común que aparezcan algunas patologías:

  • Hiperqueratosis (durezas y callosidades): el uso de calzado cerrado y la falta de transpiración pueden favorecer su aparición.
  • Onicomicosis (hongos en las uñas): la humedad y el calor son factores de riesgo para esta infección.
  • Pie de atleta: infección fúngica que causa picor y descamación en la piel entre los dedos.

Recomendaciones para unos pies sanos en primavera:

  1. Higiene diaria: Lava tus pies con agua tibia y jabón neutro, y sécalos cuidadosamente, especialmente entre los dedos.
  2. Hidratación: Aplica crema hidratante específica para pies a diario, insistiendo en las zonas más secas.
  3. Exfoliación: Realiza una exfoliación suave una vez a la semana para eliminar células muertas y durezas.
  4. Corte de uñas: Corta las uñas de forma recta para evitar que se encarnen.
  5. Calzado adecuado: Elige calzado que sujete bien el pie, permita la transpiración y evite rozaduras.
  6. Transición gradual: No pases bruscamente del calzado cerrado a las sandalias.
  7. Cuidado de las uñas: Evita los tratamientos permanentes o semipermanentes o, al menos, no abuses de ellos, deja descansar los pies entre los mismos y asegúrate de que te los realizan profesionales y que utilizan productos de calidad.
  8. Protección solar: Aplica protector solar en los pies, especialmente en la zona del empeine.
  9. Revisión podológica: Visita a tu podólogo de confianza para una revisión y tratamiento personalizado. Se recomienda hacerlo al menos una vez al año. Este puede ser el momento perfecto.
  10. Atención a las señales: Ante cualquier molestia o alteración en tus pies, acude al podólogo.

 

Consejo General de Colegios Oficiales de Podólogos

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