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La primavera, la sangre (y los pies) altera

By 21 marzo, 2024No Comments

Llega la primavera, muy pronto cambiaremos la hora, y cada vez apetece pasar más tiempo fuera de casa. Igual que hacemos con la ropa, es necesario cambiar de calzado en estos días para que nuestros pies se acostumbren mejor y más rápido al aumento del calor, pero sin olvidar que también es época de lluvias y que el frío aún no ha decidido marcharse del todo.

Por ello, desde el Consejo General de Colegio Oficiales de Podólogos (CGCOP) hemos preparado una serie de consejos para asegurarnos de que nuestros pies; no lo olvidemos, la base de todo, no sufran las consecuencias del cambio de temperaturas y de estación.

Empezamos con la elección del calzado. El más adecuado para estos próximos meses será aquel que sea más flexible, para evitar rozaduras y ampollas; más transpirable, para combatir la sudoración típica de estas fechas y, no olvidar, aquel que cuente con una suela deslizante para evitar las nunca deseables caídas coincidiendo con la llegada de la estación de las lluvias.

El aumento de la temperatura hace absolutamente indispensable hidratar bien los pies para evitar, tanto las grietas en el talón y otras callosidades, como, sobre todo, la aparición de esos hongos que tan amigos son de la humedad.

Mención aparte merece el asunto de los esmaltes en las uñas que ahora, con el calzado más abierto, reaparece en todo su esplendor después de meses de ostracismo y oscuridad. En este sentido, siempre es positivo ser conscientes de que estos esmaltes dificultan la transpiración, dañan la lámina ungueal y pueden perjudicar la salud de la uña, por lo que no se debe abusar de su uso.

Como sabemos que este último extremo no es demasiado sencillo de cumplir, nuestros consejos irían desde la no utilización del mismo esmalte durante más de 15 días, hasta dejar 24 o 48 horas de barbecho entre una y otra pintura, pasando por el empleo de una base protectora incolora sobre la uña con el fin de que se absorba debidamente el pigmento.

Eso sí, todos estos consejos se resumen en lo absolutamente apropiada que es una visita al podólogo colegiado justo en este periodo de cambio de estación. El profesional es el más indicado para realizar un buen corte de uñas que evite la uña encarnada; una revisión para inspeccionar la posible aparición de hongos o bacterias; una consulta para eliminar cualquier tipo de dureza en la planta del pie y controlar la aparición de juanetes, o la revisión de la pisada a la hora de evaluar un hipotético uso de plantillas.

Todo encaminado para que podamos lucir nuestros pies, enseñarlos y hacerles partícipes, también a ellos, de la alegría que nos provoca la llegada de la primavera.